Los recientes desastres sucedidos en Haití y Pakistán en 2010 han demostrado la necesidad del “uso del conocimiento, la innovación y la educación para construir una cultura de seguridad y resiliencia a todos los niveles” como se dice en el Marco de Acción de Hyogo 2005-2015. El papel de la educación en las estrategias de reducción del riesgo de desastres se puede presentar según tres tipos de actividades: 1) Salvar vidas y evitar heridas en caso de un evento peligroso; 2) Evitar interrupciones de la educación en curso, o asegurar una pronta reanudación en caso de interrupción; y 3) Promover una población con capacidad de reacción, capaz de reducir el impacto económico, social y cultural en caso de un evento peligroso.

El desastroso terremoto en Haití enseñó a los grupos humanitarios una lección inesperada: el poder de los dispositivos móviles para coordinar, informar y guiar los esfuerzos de socorro. En TEDxRC2, Paul Conneally muestra ejemplos extraordinarios de medios de comunicación social y otras nuevas tecnologías que se vuelven centrales en la ayuda humanitaria.

La Educación para la Reducción del Riesgo de Desastres tiene en cuenta las relaciones entre la sociedad, el medio ambiente, la economía y la cultura y sus impactos. También promueve el pensamiento crítico y la capacidad de resolver problemas, así como las destrezas sociales y emocionales que son esenciales para empoderar a los grupos amenazados o afectados por desastres.

La EDS, mediante su enfoque interdisciplinario y holístico del aprendizaje, ayuda a crear sociedades con capacidad de resiliencia. Fomenta una perspectiva a largo plazo en el proceso de toma de decisiones, un pensamiento crítico y estrategias holísticas e innovadoras para resolver problemas. Por tanto, la EDS contribuye a la Reducción de Riesgo de Desastres, mientras que ésta mejora la calidad y la pertinencia de la educación en zonas expuestas a desastres.

 EDS y la educación para la reducción para el riesgo de desastres en la UNESCO

La UNESCO provee asesoramiento sobre políticas y asistencia técnica a los gobiernos, organismos de las Naciones Unidas y organizaciones sin ánimo de lucro afectados en la reactivación del sistema educativo después de un desastre. También juega un papel catalizador que incluye la promoción, la creación de redes y la participación en actividades interinstitucionales para asegurar que se satisfagan las necesidades educativas después de un desastre. La UNESCO participa activamente en programas de post-conflicto y post-desastre en la región de Asia y el Pacífico como el Programa de Recuperación de la Educación en Myanmar (MERP).

La UNESCO ha desempeñado un papel valioso en la Plataforma temática sobre el conocimiento y la educación de la Estrategia Internacional de Reducción de Desastres de las Naciones Unidas (EIRD). Junto con otros organismos de la EIRD, la Organización contribuye y participa en iniciativas que promueven la integración de la Reducción de Riesgo de Desastres en los planes de educación nacional, planes de estudios escolares y estrategias nacionales, y apoya las políticas de preparación ante desastres naturales. La UNESCO ha promovido la Educación para la Reducción de Riesgo de Desastres en varios eventos internacionales, incluyendo el taller sobre “EDS y la Reducción de Riesgo de Desastres: construir sociedades resistentes a los desastres”, organizado durante la Conferencia Mundial sobre EDS en Bonn, Alemania, en 2009.